Recent comments

Cápsulas recientes

CRÍTICA DE EL HOYO CON FINAL EXPLICADO

CRÍTICA DE EL HOYO CON FINAL EXPLICADO

El Hoyo

El Hoyo llegó este fin de semana a Netfix. Primera película española ganadora del Festival Internacional de Sitges.

El Hoyo es una especie de prisión en un futuro o realidad distópica organizada en niveles de celdas verticales y con un agujero central en común como si de un patio interior se tratara. En cada celda conviven dos reclusos y una única plataforma repleta de comida pasa a diario de arriba a abajo para que los prisioneros coman por turnos. El nivel de abajo solo podrá comer durante un corto espacio de tiempo la comida que hayan dejado los reos del nivel superior, y así sucesivamente.
Goreng (Ivan Massagué) elige entrar en esta extraña construcción para conseguir un título homologado y ya de paso, abandonar el hábito de fumar y tener tiempo para leer El Quijote. Cuando Goreng despierta en su celda y su compañero Trimagasi le comienza a contar cómo funciona el Hoyo, se da cuenta que ese lugar no es exactamente como él lo imaginaba.
El Hoyo comida
La tensión y el mal rollo van en aumento desde el mismo pistoletazo de salida. El Hoyo, según palabras de su director, y con las que estoy plenamente de acuerdo, es una película de género con mensaje, es decir, es principalmente una distopía que mezcla el thriller, la ciencia ficción y el terror de forma muy estimulante durante su visionado y que además tiene un subtexto muy trabajado. Una película cautivadora y fascinante que te invita a la reflexión. Es una suerte de “Cube” pero con un trasfondo a mi entender mucho mayor que aquella. Ojo que el mensaje puede parecer demasiado obvio y en realidad no lo es tanto, como luego me atreveré a intentar descifrar al final de esta reseña (tranquilos que aviso claramente de los spoilers).
La película del debutante Galder Gaztelu-Urrutia ha ido recolectando premios por los pocos festivales en los que se ha presentado. Recibió el premio del público de la sección Midnight Madness del Festival de Toronto, lo que le valió para que Netflix se fijara en ellos y les ofreciera la distribución internacional de la película. Tanto les gustó a los ejecutivos de Netflix que querían hacer de El Hoyo uno de sus productos “Originales”, pero se encontraron con la negativa ante esta propuesta ya que la película ya tenía padres, además de estar financiada por dinero público. El Festival Internacional de Sitges ha sido el colofón ya que se le otorgó el premio a mejor película del certamen, además de llevarse mejor dirección novel, mejores efectos especiales e incluso el premio del público.
El nivel técnico del filme es impresionante. El uso del sonido y la banda sonora de música minimalista (lo que viene a ser básicamente ruidos acompasados), acompañado por el excelente trabajo de sus actores, un magnífico diseño de producción y un enérgico montaje, hacen que el viaje que nos proponen sea de lo más intenso y electrizante. La atmósfera nerviosa, opresiva y mal rollera nos acompaña durante todo el metraje sin darnos apenas respiro.
El Hoyo mesa
El guion es una delicia. Es muy imaginativo y está sumamente cuidado. Dato curioso… en un principio la idea era que se convirtiera en obra de teatro. El guion está firmado por dos nombres ya conocidos en la escena española, David Desola  y Pedro Rivero.
Bueno, pues vamos con mi interpretación de ese mensaje y sobretodo con el del final que ya sé que a mucha gente le ha dejado bastante descolocado, a ver si podemos arrojar algo de luz. 
¡OJO ZONA SPOILERS A PARTIR DE AQUÍ!
Primero quiero intentar explicar que la película no habla de una lucha de clases, o al menos no es uno el punto más importante del mensaje. Está claro que es la interpretación obvia ya que hay unos niveles situados por encima unos de otros y lo primero que nos viene a la mente se refiere a clases más o menos ricas o poderosas. Pero hay un elemento que desmonta un poco todo esto y es que los prisioneros van cambiando a cada mes el nivel de forma aleatoria, por lo que, el que un mes nada en la abundancia, al mes siguiente puede estar en uno de los niveles inferiores y no tener alimento alguno para sobrevivir.
Los reclusos de El Hoyo se enfrentan cada mes a unos dilemas diferentes marcados por el egoísmo y la solidaridad para con los demás. Cuando están en uno de los niveles superiores sería éticamente correcto comer únicamente lo que necesiten y dejar comida suficiente para los niveles inferiores. Cuando están en un nivel inferior y no reciben comida la solución es matar al compañero y comer su carne, entregándose al canibalismo, en lugar de intentar subsistir sin comer durante ese mes (el personaje de Zorion dice que es posible) o incluso llegar a un acuerdo de “mutilación por turnos” xD. Ambos cambios se intentan que lleguen apelando a esa solidaridad que comentaba anteriormente, pero esto resulta imposible y las amenazas o directamente la violencia física, es lo único que realmente da resultado.
El Hoyo Zorion
Luego, y sobretodo a partir del personaje de Antonia San Juan (Imoguiri), podemos discernir de que se nos habla en cierta manera de la manipulación que sufrimos por parte de los que mandan. En la película se les llama “la administración”. Imoguiri es una de las funcionarias que trabajan en esta institución de El Hoyo, de hecho es la que le hace la entrevista a Goreng. Según transcurre el metraje vamos comprendiendo que ella también está siendo engañada por ese poder supremo que es la administración. Lo comprobamos al menos en dos aspectos, ella cree que hay muchos menos niveles de los que realmente hay, por lo que se hace imposible que mediante racionamiento pueda llegar alimento a todos. Igualmente no sabe que meten a menores de edad en el Hoyo, cosa que comprobamos no es así casi al final de la película, cuando descubrimos que la niña de la que se habla durante buena parte del filme resulta que también está allí dentro confinada.
El Hoyo loca
Con esto llegamos a ese final abierto y bastante misterioso de enviar a esa niña de vuelta al nivel 0 como mensaje. He podido hablar con gente que ha visto la película y me han comentado la posibilidad de que esa niña solo exista en la mente de Goreng, ya que está muy limpia y en un nivel muy bajo al que no llega la comida y Goreng solo la ve al final cuando está hecho polvo mental y físicamente, rodeado de fantasmas. Yo no creo que sea así. Nos muestran con anterioridad cómo no tienen problema con el agua pues en cada celda tienen su propio grifo y se les ve usarlo para u higiene personal (en algún momento incluso se ve cómo tienen la ropa tendida secándose). El problema del alimento es fácil solucionable gracias al personaje de su madre loca caníbal ya que baja todos los meses “a primeros de mes” a llevarle sustento a su hija. Un sustento, que por la facilidad con la que la niña acaba con el personaje de Emilio Buale, se me antoja que es en forma de carne humana.
En un principio el mensaje que quieren llevar al nivel 0 es devolver una perfecta panacota en sus condiciones originales, para que así los funcionarios o cocineros del edificio vean que todo el mundo ha sido alimentado y que incluso ha sobrado algo tan perfecto y apetecible. Pienso que el mensaje que se quiere transmitir enviando a la niña de vuelta es algo parecido pero con un añadido, el de desenmascarar las mentiras de la administración. El mensaje es, les devolvemos a una niña en perfectas condiciones, es la persona más frágil de todo el Hoyo y lo más fácil es que hubiera sido comida a las primeras de cambio, sin embargo, la devolvemos intacta. Además, mostramos cómo nos engañan y manipula la administración ya que, por el personaje de Antonia San Juan, sabemos que les dicen que no entran menores a la prisión.
Marshall McLuhan ha estado todo tiempo equivocado: no tenía razón cuando decía eso de que el medio es el mensaje. El mensaje es el mensaje. Y punto. Esa es la gran lección de El hoyo. Bueno, la gran lección es el mensaje de la película, que en realidad se lo roba a Cervantes y al sentido común. ¿Y cuál es el mensaje? La pista está escondida en el fragmento que lee el personaje de Goren (Iván Massagué) cuando lee por última vez El Quijote cuando encuentran a la niña en el último nivel del Centro Vertical de Autogestión, sea o no sea esta una alucinación, que luego hablamos de eso también: "El grande que fuera vicioso, será vicioso grande y el rico liberal será un ávaro mendigo. Que al poseedor de las riquezas no le hace dichoso tenerles, sino gastarlas. Y no el gastarlas como quiera, sino saberlas bien gastar".
Ivan Massague
La pista la da Cervantes a continuación en la parte que no lee Goren: "Al caballero pobre no le queda otro camino sino el de la virtud, siendo afable, bien criado, cortés y comedido, y oficioso, no soberbio, no arrogante no murmurador, y, sobre todo, caritativo…". Y ese caballero pobre es Goren. Y también es Baharat (Emilio Buale). Vamos, que no podemos cambiar a la sociedad, solo podemos cambiarnos a nosotros mismos. Nuestra responsabilidad como seres humanos es llevar la vida de la virtud. Si todos fuéramos virtuosos, otro gallo cantaría. Los cambios nunca se producen de forma espontánea. Lo dice Trimagasi (Zorion Eguileor). Lo dice Imoguiri (Antonia San Juan) -"quizá por eso está usted aquí", le insinúa con toda la intención, que no olvidemos que esto es una obra de ciencia ficción-. Y, con sus acciones, lo dice también Miharu (Alexandra Masangkay) buscando a su hija real o imaginaria (da igual en cualquiera de los dos casos).
La película no es una apología de la solidaridad. No lo es. No te equivoques. Es un fiel reflejo de los motores del ser humano. Y, ojo, que no estamos haciendo apología del individualismo, solo estamos siguiendo el curso del río que traza la película. Hay un momento en el que Trimagasi le dice a Goren: "Usted es de los que creen que todo lo que hace la Administración está mal". La frase tiene mucha miga. La Administración, per se, no es ni buena, ni mala. Está compuesta de seres humanos con la oportunidad de ser virtuosos.
¿Muere el personaje de Goren al final de El hoyo?
Que muere está claro. Que se encuentre con Trimagasi es la prueba que necesitamos. Así que la pregunta realmente es: ¿Cuándo muere exactamente? Goren y Baharat casi con toda seguridad mueren en la batalla final con esa última pareja. Obviamente la película llega un punto en el que juega a mezclar realidad y sueño. Y realmente lo de menos es cuándo muere. Sino lo que dice. Porque el mensaje es el mensaje. Esté muerto o no esté muerto. Su muerte, por tener alguna pista, tiene que llegar después de leer El Quijote, porque una cita así no la hace en sueños más que un erudito, que no es el caso de Goren.
¿La niña es real? ¿Es la hija de Miharu?
¿Qué más da? Si está viva, la asociación es clara: es lo que decíamos antes, la metáfora perfecta el ser humano con la posibilidad de ser virtuoso. También insiste en que los niños son el futuro (que es un argumento manido, pero no por ello es mentira). Y obviamente pone al resto del hoyo en una tesitura moral: ¿se comerán a la niña? ¿Qué hará la Administración cuando vea que la niña está viva? Porque la plataforma sube tan rápido que el resto de plantas no la van a poder ver. Solo la Administración sabrá que Goren lo averiguó. Pero si la Administración permitió, en contra de sus normas, que entrara una niña menor de 16 años, mostrará la laxa moral de la Administración, lo que supondría otra gran crítica: la Administración permite conscientemente que los niños también sufran. No alivia su sufrimiento.
Si la niña está viva, está claro que es lo que le permiten a Miharu que la acompañe, y por tanto está viva. Pero, ¿entonces lo que dice el personaje de Antonia San Juan de que Miharu entró solo con un ukelele en un sueño absurdo por convertirse en una nueva Marilyn Monroe? ¿Está mintiendo el personaje y oculta lo mala que es la Administración, que quieren con buenas palabras que la gente cambie? Porque, oye, esa es otra lectura: la Administración permite que los niños sufran, miente sobre ello, pero trata de resolver los problemas con estrategias que no funcionan. Porque lo que funcionaría sería, primero, no meter a los niños en todo esto. Puede ser.
Y luego puede que la niña no exista, que solo viva en la mente de Goren, que quiere creer que hay esperanza, que quiere creer la locura de Miharu. Porque Miharu, loca o no, se toma como real encontrar y proteger a su hija. ¿Se te ha ocurrido pensar que quizá el personaje de Miharu esconde a la niña en la última planta y le lleva comida, de ahí sus viajes constantes en la plataforma?
¿Quién dirige el Centro Vertical?
No tenemos ni la más remota idea, porque no nos dan ninguna pista. ¿Es una empresa? ¿Es la Administración? Sea lo que sea representa al establishment. Y si confiamos en el establishment mal vamos.
Obvio 😉

No hay comentarios.